viernes, 30 de abril de 2010

Dolores de cabeza?


A casi todo el mundo le duele la cabeza de vez en cuando. En muchas ocasiones, el dolor de cabeza tiene una causa bastante simple —como haber trasnochado demasiado, pasar demasiado tiempo al sol o el estrés de un examen importante. Pero algunas personas tienen dolores de cabeza frecuentes o duraderos.
¿Cómo puedes saber si un dolor de cabeza no es más que un trastorno pasajero o algo más? ¿Y qué deberías hacer al respecto?
Anatomía del color de cabeza
Aunque te dé esa sensación, cuando te duele la cabeza lo que te duele no es el cerebro. El cerebro tiene la facultad de decirte cuándo te duelen otras partes del cuerpo, pero es incapaz de experimentar dolor.
En la mayoría de dolores de cabeza, lo que duelen son los nervios, vasos sanguíneos y músculos que cubren la cabeza y el cuello. A veces, los músculos o vasos sanguíneos se inflaman, se tensan o experimentan otros cambios que estimulan a los nervios circundantes o ejercen presión sobre ellos. Esos nervios envían mensajes de dolor al cerebro, lo que provoca el dolor de cabeza.
Tipos de dolores de cabeza
El tipo más frecuente de dolor de cabeza es el tensional, provocado por contracciones musculares. Ocurre cuando los músculos de la cabeza o del cuello se tensan o contraen demasiado. En este tipo de dolor de cabeza, el dolor suele ser sordo y constante. Se siente como si algo nos estuviera apretando o comprimiendo la frente, el cuello o ambos lados de la cabeza.
A veces la gente también tiene dolor de cabeza cuando está enferma —por ejemplo, tal vez hayas tenido dolor de cabeza asociado a sinusitis cuando estabas acatarrado o alérgico o cuando tenías la gripe.
Las personas que toman muchas bebidas con cafeína pueden tener dolor de cabeza por abstinencia de la cafeína. Y también hay dolores de cabeza que son el efecto secundario de determinados fármacos.Cuando el dolor es especialmente agudo y pulsátil, puede ser un signo de migraña. La migraña no es un dolor de cabeza tan frecuente como el tensional. Pero en aquellos jóvenes que la padecen, este dolor puede ser lo bastante fuerte como para hacerles faltar a clase y/o perderse otras actividades si no se trata adecuadamente. Afortunadamente, hoy en día los médicos saben mucho más sobre las causas de la migraña y sobre cómo tratarla que hace unos años.
Una importante diferencia entre el dolor de cabeza tensional y la migraña es que esta última a veces provoca malestar general o incluso vómitos. El dolor de cabeza tensional no suele provocar náuseas ni vómitos y no suele empeorar con la actividad física —otra cosa que puede ocurrir con las migrañas. La mayoría de las migrañas duran entre 30 minutos y 6 horas, aunque algunas pueden durar hasta un par de días.
Los dolores de cabeza fuertes pueden asustar a una persona si no los ha experimentado previamente. Pero muy poco frecuentemente el dolor de cabeza es el síntoma de algo grave. Cuando algo va mal —como cuando se tiene un tumor cerebral o una meningitis— lo más probable es que la persona presente también otros signos y síntomas.
¿Qué causa el dolor de cabeza?
Hay muchas cosas que pueden desencadenar un dolor de cabeza. La mayoría de dolores de cabeza están relacionados con:
el estrés
la deshidratación
ver la televisión o mirar la pantalla de un ordenador durante demasiado tiempo seguido
la música fuerte
fumar
el alcohol
la cafeína
saltarse comidas
falta de sueño
un golpe en la cabeza
hacer un viaje largo en coche o autobús
Las siguientes infecciones también pueden desencadenar dolores de cabeza en algunas personas:
gripe
infecciones de los senos nasales
faringoamigdalitis estreptocócica
infecciones del aparato urinario
infecciones de oído
enfermedad de Lyme
En algunos adolescentes, los cambios hormonales también pueden provocar dolores de cabeza. Por ejemplo, algunas chicas sufren de dolor de cabeza justo antes de tener el período o con cierta regularidad en determinados momentos del ciclo menstrual.
Las migrañas suelen ser hereditarias. De modo que, si uno de tus padres, un abuelo u otro miembro de la familia las padece, tienes más probabilidades de presentarlas (aunque esto no significa que tengas que presentarlas necesariamente). Hay ciertas cosas (denominadas desencadenantes) que se sabe que pueden desencadenar una migraña en personas predispuestas. Entre esos desencadenantes cabe mencionar determinados alimentos, el estrés, cambios en los patrones de sueño o incluso las condiciones climatológicas.
Cómo aliviar el dolor de cabeza
La mayoría de los dolores de cabeza remiten si la persona descansa o duerme. Cundo te duela la cabeza, acuéstate en una habitación fresca, oscura y silenciosa y cierra los ojos. Puede ayudar ponerte un paño húmedo y fresco en la frente o sobre los ojos. Relájate y respira pausada y profundamente.
Si el dolor de cabeza persiste o es muy fuerte, tal vez prefieras tomar un analgésico de venta sin receta médica como el paracetamol o el ibuprofeno. Puedes comprarlo en cualquier farmacia con distintos nombres —y probablemente el farmacéutico también te podrá vender el medicamento genérico. Es una buena idea evitar tomar aspirinas para el dolor de cabeza, ya que pueden provocar una enfermedad muy poco frecuente pero peligrosa denominada síndrome de Reye.
Si tienes que tomar analgésicos de venta sin receta más de dos veces a la semana por el dolor de cabeza, o si resulta que esos medicamentos no te alivian el dolor, significa que deberías ir al médico.
Cuándo ir al médico
Si crees que tus dolores de cabeza pueden ser de tipo migrañoso, es conveniente que vayas al médico para que te los trate y te indique formas de evitar desarrollarlos en primer lugar. A veces basta con aprender a hacer ejercicios de relajación o introducir algunos cambios en los hábitos dietéticos o de sueño. Pero, si es necesario, el médico también te recetará medicación para controlar el dolor de cabeza.
Es muy poco habitual que el dolor de cabeza sea un signo de algo grave. Pero deberías ir al médico si te duele la cabeza más de tres veces al mes o tienes un dolor de cabeza que:
es particularmente fuerte, doloroso o distinto de los dolores de cabeza que has tenido hasta ahora.
no remite con facilidad
es consecuente a alguna lesión, como un golpe en la cabeza
te hace faltar a clase
También deberías ir al médico si presentas algunos de estos síntomas aparte del dolor de cabeza:
cambios en la visión, tales como visión borrosa o ver puntitos
sensaciones de hormigueo que acompañan al dolor de cabeza (por ejemplo, en brazos o piernas)
erupciones cutáneas
debilidad, mareo o dificultad para andar o ponerte de pie
dolor de cuello y/o rigidez de nuca
fiebre
Si vas al médico debido al dolor de cabeza, probablemente querrá explorarte y hacerte un historial médico para intentar dilucidar qué puede estar provocándote los dolores de cabeza.
A veces los médicos de familia o de cabecera derivan a las personas que tienen dolor de cabeza que consideran que podrían ser de tipo migrañoso o bien un síntoma de un problema más grave a un especialista denominado neurólogo (un médico que tiene una formación especializada en el cerebro y el sistema nervioso).
Es posible que el médico te pregunte sobre:
la intensidad y frecuencia de los dolores de cabeza
cuándo ocurren (esto ayuda a saber si el dolor de cabeza sigue algún patrón concreto o si está relacionado con alimentos o sucesos específicos)
los medicamentos que estás tomando, en el caso de que tomes alguno
las alergias que puedas tener, en el caso de que tengas alguna
el estrés que puedas estar experimentando
la dieta, hábitos, patrones de sueño, y qué parece aliviar o empeorar el dolor de cabeza.
Es posible que el médico también solicite que te hagan análisis de sangre o que te practiquen pruebas de diagnóstico por la imagen, como la tomografía axial computerizada (TAC) o la resonancia magnética (RM), a fin de descartar posibles problemas médicos.
La mayoría de los dolores de cabeza no son el signo de nada grave. Pero si te preocupa el hecho de tener dolores de cabeza frecuentes o intensos, tu médico podrá ayudarte de muchas formas —desde recomendarte cambios en la dieta hasta recetarte medicación— ¡para que no tengas que convivir con el dolor!

domingo, 25 de abril de 2010


Las caries y las enfermedades de las encías son responsables de la pérdida de piezas dentales y de dolores y molestias que podrían prevenirse con una buena y simple higiene dental. Además de las revisiones periódicas, hay que acudir al dentista ante el mínimo problema.

Aunque ya te laves los dientes y tengas cierto cuidado con tu boca, puedes mejorar tu higiene dental de manera espectacular adoptando unas simples costumbres. Hay unas reglas básicas que debes seguir si quieres tener unos dientes y una boca en perfectas condiciones:

Cepillado después de cada comida

La placa dental, susceptible a las manchas y en la que proliferan numerosas bacterias, es el origen de las caries y las inflamaciones de las encías. Como se renueva en unas horas, es indispensable eliminarla con un mínimo de tres cepillados diarios: lo ideal es lavarse los dientes después de cada comida.

Cada tres meses, cambia de cepillo

Un cepillo demasiado duro puede lastimarte las encías, pero uno demasiado usado no sirve para nada. Debes cambiar tu cepillo cada tres meses. Los eléctricos son muy eficaces pero también hay que cambiar regularmente el extremo.
Hazlo bien

Debes cepillarte los dientes al menos durante tres minutos, con un movimiento de rotación desde las encías a los dientes. Es bueno cepillar también las encías para que reciban un pequeño masaje que las mantenga sanas.

Utiliza hilo dental

Además del cepillo, el hilo dental permite eliminar la placa bacteriana que se queda entre los dientes. Además, es muy útil para las personas que llevan prótesis, implantes y tienen huecos a los que el cepillo no puede llegar. Para ello, también son útiles los bastoncillos dentales y los cepillitos interdentales, que permiten eliminar los restos alimenticios y masajear las encías.

Visita anual al dentista

Debes ir al dentista al menos una vez al año para que te haga una revisión. Puede detectarte a tiempo las caries o realizarte una limpieza para eliminar sarro acumulado.

Atención a los niños

Los dientes de los niños son un capital frágil y precioso. Para que tengan siempre una bonita sonrisa, libre de caries u otros problemas debes tener en cuenta:

- El riesgo de caries en los adolescentes es particularmente elevado: procura que eviten el tabaco, el azúcar y el alcohol y tengan una buena higiene dental
- Los biberones de agua azucarada, incluso la leche, pueden favorecer la aparición de placa y de caries precoces. Evita en lo posible los caramelos y chicles. A los dos o tres años, enséñale a lavarse los dientes (hay cepillos y pastas especiales para niños). Los suplementos de flúor, tanto en la madre como en el niño, son recomendable

sábado, 24 de abril de 2010

Acné


El 80% de los adolescentes lo sufren y un gran porcentaje de adultos sienten que han vuelto a la juventud cuando notan que un granito ha invadido en su rostro. Por qué ocurre y cómo prevenirlo para que no deje secuelas.
Para comenzar es fundamental aclarar que el acné es el problema de piel más común y también el más difícil de tratar.Es muy común entre los adolescentes, pero también afecta a los adultos y cada vez más.Esto se debe al ritmo de vida que se lleva hoy en día, el cual hace que la alimentación no sea buena y que el nivel de estrés sea elevado, entre otras cosas.Otras de las causas que lo provocan son los desequilibrios hormonales, por ejemplo durante la pubertad o durante determinada etapa del ciclo menstrual, estos desequilibrios producen una hiperactividad de las glándulas sebáceas, que producen el acné.Y otro factor posible es la genética, si bien esta comprobado que no es un rasgo hereditario, es mucho más probable que un adolescente de padres que tuvieron acné, también lo padezca, que el adolescente de padres sin acné.
Existen también distintos grados de acné y cada uno debe recibir un tratamiento específico, por eso es fundamental concurrir al dermatólogo, ya desde la adolescencia, para que analice la situación e indique el procedimiento adecuado. El no tomar estos recaudos puede traer problemas más serios y complicados de tratar en un futuro.
La mejor forma de prevenirlo es, además de realizando una dieta balanceada, con poca cantidad de frituras, gaseosas, etc., realizando una limpieza correcta y diaria del rostro.Tomar este recaudo todos los días y todas las noches, más una buena hidratación de la piel, es la fórmula más exitosa.
Importante: La información y/o conceptos contenidos en esta nota no pretenden constituir un diagnóstico, consejo y/o tratamiento médico ni sustituir en ningún caso aquellos prescriptos por su profesional médico habilitado y calificado. Ante cualquier duda consulte a su médico.

Oidos sin descanso


Cómo afectan la salud auditiva. Los daños que pueden causar el volumen elevado y el uso de auriculares.


La invasión sonora hace años que alcanza límites que, en muchas ocasiones superan lo saludablemente aceptable. La misma polémica que surgió en los años 80 con el auge de los walkmans y en los 90 con los discmans, hoy vuelve con la masificación del IPOD y el MP3, ¿es posible que estos aparatos provoquen la pérdida de la audición?, ¿en qué medida afectan a la salud?, vale la pena repasar algunos datos.
Cómo convencer a un adolescente de que apague su MP3 o deje de usar su IPOD, se preguntarán muchos padres. Tal vez no se trate de prohibir el uso de estos apartos, pero sí de limitarlo para evitar las posibles secuelas. Dichas secuelas en muchas ocasiones no son tan fáciles de detectar y se presentan con el tiempo. La realidad demuestra que son muchas las consultas de jóvenes que no pueden oír bien y que presentan síntomas típicos de las personas mayores.
La primera manifestación del daño auditivo es la aparición de un zumbido agudo y parejo que puede tardar horas y días en desaparecer.

Síntomas graduales


Según afirma un informe de la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos el ruido produce un deterioro auditivo que depende del
yle="font-weight: bold;">volumen o yle="font-weight: bold;">intensidad de éste, que se mide en decibeles.
La Organización Mundial de la Salud establece que por encima de los 85 decibeles los riesgos de daño auditivo son elevados. A mayor tiempo de exposición, mayor será el daño. De esta manera a medida que se aumenten los decibeles, se deberá reducir el tiempo de exposición al ruido. Por ejemplo, para 85 decibeles, el límite máximo de exposición es de ocho horas, pero cuando se aumentan 3 decibeles, el tiempo se reduce a la mitad.
Por supuesto también existe una mayor o menor predisposición a padecer problemas auditivos.
A los males ocasionados por los reproductores portátiles se suman los ruidos del ambiente, que son causados por el tránsito, los recitales, las discotecas, la música que sale de los negocios y otros establecimientos.
En muchos casos los jóvenes suben el volumen de los reproductores para superar el ruido ambiente y de esta manera el resultado es realmente ensordecedor.

Auriculares, mucho más peligrosos

Los MP3 e IPODS se comercializan con dos clases de auriculares, los abiertos, que se apoyan sobre el pabellón del oído, y los que van totalmente introducidos dentro del conducto auditivo (de inserción). Ambos presentan un riesgo de daño auditivo mayor que el que podría ocasionar escuchar música a través de parlantes, aunque el volumen de audición sea el mismo.
Por medio de los parlantes, el sonido viaja varios metros a través del aire hasta llegar a los oídos y va perdiendo energía mientras recorre ese camino (especialmente en las frecuencias agudas).
Con los auriculares el sonido llega al conducto auditivo sin ningún atenuante y si va introducido dentro del oído, el nivel de energía sonora en la membrana timpánica, será aún mayor.
A este daño se suma que en ocasiones son usados en la calle o en ambientes ruidosos, lo que provoca que se aumente el volumen para poder escuchar la música por sobre el ruido, alcanzando niveles sonoros altamente riesgosos.
Según un informa de la ASHA (American Speech-Language Association) el 13 % de los jóvenes y el 6 % de los adultos utiliza los reproductores personales con un volumen que podría ser considerado como “muy alto”. A su vez, el 11 % de los jóvenes y el 15 % de adultos los utilizan más de cuatro horas por día.

¿Hay aparatos seguros?

Aunque los reproductores deberían estar regulados para no causar daño, la realidad demuestra que esto no siempre ocurre. Algunos MP3 e IPOD pueden alcanzar un nivel de salida de 120 – 130 decibeles (salvo en algunos países que exigen, por ley, que la salida máxima no exceda los 105 decibeles). Cifra que supera ampliamente los límites de intensidad sonora permitidos por la OMS que son de 85 decibeles.
La mayoría de los reproductores incluyen una advertencia para el que los usa sobre el riesgo de pérdidda auditiva, sin embargo lo más adecuado resulta mantener el volumen a un nivel aceptable y moderar el tiempo de uso.
Los otorrinolaringólogos advierten que este tipo de daños se pueden observar desde hace alrededor de 15 años en la población joven, sin embargo, últimamente el uso de los reproductores se ha intensificado. El hecho de que los equipos actuales sean más cómodos, livianos y con menor requerimiento de energía que los antiguos walkmans o discmans hace que su uso sea más prolongado.

Daños irreversibles

Con tanto ruido los jóvenes se están quedando casi sordos. La Universidad de Florida realizó un estudio para testear la audición en alumnos entre 13 y 17 años de edad. En el 17% se encontró algún tipo de pérdida auditiva y la mayoría de ellos presentó daño irreversible. Los investigadores manifestaron que esto está relacionado a la exposición a altos niveles de ruidos a tan temprana edad.
Existen signos de alerta para los usuarios como la aparición de zumbidos (acúfenos), la sensación de ensordecimiento que desaparece luego de un tiempo o la disminución temporaria de la audición. La presencia de estos síntomas luego del uso de estos equipos hace necesaria la consulta con un médico especialista.
El daño ocasionado puede ser temporal o definitivo.
Lamentablemente no existe un tratamiento para revertir estos daños. También puede ocurrir que el daño no sea advertido enseguida, porque lo que se daña con este tipo de sonidos es una frecuencia que no interfiere en las conversaciones si no en la frecuencia en la que se escuchan los timbres y los sonidos agudos. Este daño se advierte cuando, con el paso de los años, se presenta la presbiacusia (pérdida de audición por la edad) a la que se suma el daño anterior.

El funcionamiento del oído

El sonido produce vibraciones de presión que se propagan en forma de ondas sonoras por el aire y que son percibidas por el oído. La oreja recoge dichas ondas sonoras y las conduce a través del conducto auditivo externo, después las recibe el tímpano, que vibra ante los cambios de presión y transmite estas vibraciones a una cadena de huesecillos (martillo, yunque, reticular y estribo) que las amplifican unas veinte veces. La cóclea, con forma de caracol, traduce las vibraciones en impulsos eléctricos y éstos son conducidos hacia el cerebro. A través de la trompa de eustaquio, el oído se comunica con la nariz.

Como elegir un Doctor?




  1. un doctor a través de referencias de otros doctores o de pacientes que han sido operados por el.
  2. No se deje llevar por publicidad vistosa acerca de un centro láser en particular. Escoja al Doctor, no al centro láser. Investigue quien en realidad hará el procedimiento, pregunte si el doctor esta Certificado y que estudios tiene.
  3. Escoja un doctor con una experiencia mínima de 5,000 casos.
  4. Pregunte a su doctor por el riesgo de complicaciones. Aunque la cirugía de corrección visual con láser es la más segura actualmente el riesgo de una complicación aun en las manos de cirujanos altamente entrenados es de 3 en 1000 pacientes.
  5. Pregunte que medidas tienen para prevenir infecciones. Busque un centro con una sala de cirugía completamente estéril y con filtros especiales de aire. Insista que su ojo sea preparado en forma adecuada antes de la cirugía. También investigue de que forma esterilizan los instrumentos que serán utilizados en su cirugía.
  6. Manténgase alerta ante la publicidad de un centro que ofrece Cirugía a Bajo Costo. La cirugía de Bajo Costo es igual que comprar un paracaídas de Bajo Costo. Son ahorros mal entendidos y no vale la pena correr el riesgo.
  7. Espere ver muy bien después de la cirugía, pero no espere ver perfectamente. Cada paciente es diferente. Aun el mejor cirujano láser del mundo no le puede garantizar una visión del 100%. Al igual que con cualquier tipo de cirugía, los resultados son diferentes para cada paciente. Desconfíe del cirujano que le garantice un 100 % de visión después de la cirugía.
  8. Si se siente dudoso respecto del centro que le esta ofreciendo la cirugía, no lo dude; busque otro centro. No esta comprando un Carro ni un Televisor. ¡Esto es Cirugía en sus ojos!
  9. Seleccione a un Cirujano que este Certificado por el Consejo Mexicano de Oftalmología. Usted puede checa en la pagina de Internet de este consejo quien esta certificado en su cuidado, entrando al Directorio.
    http://consejomexicanodeoftalmologia.ptasistemas.com.mx/
  10. Mientras investiga, no pierda los beneficios que puede obtener con esta cirugía cuando es realizada por manos expertas. Esta cirugía ha mejorado tremendamente la calidad visual de millones de personas en el mundo.